Hemos probado para vosotros el Animal Flow, o cómo reconectarse con su parte wild (salvaje)

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Original y embrujadora, la nueva práctica deportiva procedente de los Estados Unidos nos propone reconectar con nuestra naturaleza wild.

La culpa la tienen los excesos de las fiestas o la avalancha de citas tipo «Año Nuevo, vida nueva» en las redes sociales: etapa insalvable, la reanudación de una rutina deportiva suele estar en lo alto de nuestras listas de buenos propósitos.

Para no abandonar el gimnasio un año más a partir de principios de febrero, optamos por una nueva y divertida actividad deportiva a la que acudiremos de buena gana.

¿Quieres tonificarte sin pasar por el eterno combo cardio, abdominales y glúteos? Optamos por el Animal Flow, una intrigante disciplina llegada del otro lado del Atlántico que promete reconciliarnos con nuestros instintos primitivos.

El concepto: reconectar con la bestia salvaje que llevamos dentro a través de una exclusiva mezcla de gimnasia, capoeira, yoga y break dance que reproduce los movimientos lascivos de los animales.

Deslízate como un lagarto, salta como un león

Inspirados por los gestos gráciles de los felinos o arrastrándose como un lagarto, estimulamos grupos de músculos que normalmente no se usan mucho, a la vez que mejoramos la movilidad, la flexibilidad y el equilibrio.

Seguro que os partiréis de risa: aunque te esfuerces al principio por mantener el tipo, pronto de dejarás llevar por las secuencias de movimientos inéditos, que dan lugar a auténticas coreografías, todo ello con fluidez.

Tanto si eres un deportista experimentado como si eres un principiante, los cursos se adaptan a todos los niveles, y los beneficios se sienten en apenas unas semanas de práctica: la fuerza y los músculos profundos se fortalecen, y la coordinación de los movimientos mejora a cada sesión.

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