¡Mira por qué todas las modelos se pasan al Bootcamp!

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Nueva estrella de los clubes de fitness, en el bootcamp la superación de sí mismo y el espíritu de grupo están en el centro del entrenamiento deportivo.

Creíamos que era solo para los musculosos de los campamentos de marines, ve veía como algo hortera en medio de una fuerte tendencia a la slow life y la benevolencia en todos los ámbitos. Sin embargo, el bootcamp regresa con fuerza en las rutinas de entrenamiento femeninas, en una versión revisada y puesta al gusto del momento: del entrenamiento militar, suprimimos el aspecto humillante y un pelín sádico que glorifica el sufrimiento en el esfuerzo y nos quedamos solo con el espíritu de cohesión del grupo, la superación de sí mismo y la búsqueda de rendimiento. ¿El artífice de este regreso del bootcamp? Kirk Meyers, fundador del estudio Dog Pound, muy amigo de Instagram. Sede neoyorkina de los profesionales de la moda, por el lugar pasan las más célebres modelos y actrices de EE. UU. Popularizado en las redes sociales, el fenómeno bootcamp no tardó en cruzar el Atlántico: desde el Midtown Studio hasta el gimnasio intimista de Simone, las clases de bootcamp florecen por toda la capital.

COORDINACIÓN RIMA CON MOTIVACIÓN

Por consejo de un entrenador, se repite varias veces un recorrido duro, que incluye abdominales, sentadillas, cuerdas, saltos y flexiones, para aumentar la fuerza, pero también la resistencia y la coordinación.

¿Qué se necesita? Entrenamiento en petit comité, como explica Anthony Chapert, un antiguo militar reconvertido en entrenador de bootcamp en el Klay: «Nuestros cursos de Cross Army se imparten en pequeños grupos de no más de 8 personas. Esta es la condición obligatoria para poder animar a cada uno de los participantes y seguir su evolución. La motivación es fundamental, y la solidaridad entre los miembros del grupo desempeña un papel clave.

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